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lunes, 18 de marzo de 2019

PRESENTACIÓN


Bienvenidos a “Patrimonio geológico y medioambiental de las comarcas orientales de Huesca” 

El objetivo de este trabajo es realizar un inventario de puntos de interés geológico y ambiental en las zonas próximas al centro. Pretendemos investigar con ejemplos concretos y cercanos acerca de la llamada Geología Ambiental, es decir, riesgos naturales, impactos ambientales y recursos geológicos.
Pretendemos también llevar a cabo una asignatura científica de manera eminentemente práctica y, por último, familiarizar a la comunidad educativa con esta parte del patrimonio natural que suele ser desconocido.
Este proyecto es el fruto de pequeñas investigaciones realizadas por el alumnado de ciencias de Bachillerato del IES Sierra de San Quílez (Binéfar-Huesca) durante los últimos cursos. Se ha seguido una metodología adaptada a las posibilidades de un instituto, esto es, investigaciones bibliográficas y cartográficas, búsqueda de datos a través de Internet, salidas al campo con explicaciones, fotografiado de afloramientos y toma de muestras, y por último puesta en común de información, selección de trabajos y digitalización de datos mediante la elaboración de una página Web.
El espacio geográfico en el que se enmarca esta investigación está situado en el entorno inmediato de nuestro centro, es decir, las comarcas orientales de Huesca (fundamentalmente la Litera y el Cinca Medio)
El objetivo inicial de este trabajo era estudiar esa parte del medio natural que es la geología, realizando un inventario de afloramientos correspondientes al oligoceno con rocas o estructuras interesantes cercanas al instituto. Sin embargo, en las sucesivas salidas al campo nos encontramos con que la Geología había marcado profundamente la cultura de estas zonas en aspectos como riesgos y recursos naturales.
Así, el núcleo del anticlinal de Barbastro ha posibilitado la explotación de yeso y su procesado en hornos artesanales desde época medieval. Se conservan restos de hornos en La Almunia de San Juan, San Esteban y Albelda. El hecho de que existan enormes cantidades de evaporitas aflorando o enterradas bajo rocas más modernas, ha determinado la existencia de surgencias de aguas subterráneas de carácter salino, lo que posibilitó la existencia de salinas desde época romana como las de Peralta de la Sal o Calasanz, con instalaciones que todavía están en uso y destacan por la pureza del producto. También se han instalado recientemente compañías que inyectan agua dulce y después la bombean cargada de sales para luego evaporarla en estanques.
Los yesos que afloran a lo largo de una gran franja de orientación aproximada Este-Oeste, son también los protagonistas de hundimientos kársticos como los que se observan en las proximidades de Alcampell, y por desgracia, bajo el casco urbano de San Esteban de Litera y La Almunia de San Juan.
En el flanco Sur del anticlinal, allí donde las arcillas y areniscas con fuertes buzamientos han generado relieves en cuestas y hog-backs, se han instalado desde época medieval depósitos destinados a recoger y almacenar el agua de lluvia denominados aljibes. Nuevamente, una cartografía de los aljibes de la Litera y el Cinca Medio dibujan con exactitud el flanco sur del anticlinal de Barbastro.
Por último, las rocas sedimentadas durante el oligoceno superior son de carácter detrítico y generalmente constituyen series de lutitas y areniscas. En sus afloramientos más meridionales se presentan en estratos casi horizontales lo que ha originado relieves estructurales en mesas, planas y cerros testigo. La erosión diferencial ha hecho el resto para originar un nuevo tipo de riesgo: los desprendimientos que se observan en los cerros situados al sur de Monzón.
Por todo ello puede afirmarse que las características geológicas han tenido y tienen una enorme influencia en las actividades humanas de estas comarcas de Huesca, y que contempladas en su conjunto, constituyen un museo al aire libre donde aprender Geología y Ciencias Medioambientales.
Deseamos agradecer la ayuda y el asesoramiento recibido de parte de otros profesores, padres y alumnos del centro. Este trabajo es también suyo y no es algo acabado. Al contrario, esperamos que siga creciendo con el inventario de nuevos puntos de interés.

martes, 5 de marzo de 2019

LAS DOLINAS DE ALCAMPELL




El alto de “El Plá” constituye una pequeña meseta de yesos oligocenos situada en Alcampell (Huesca)y en él existen varias dolinas de decenas de metros de diámetro. Hemos identificado dolinas en embudo, en ventana y algunas incluso con un sumidero activo. 
 
Las dolinas son formas exokársticas debidas a procesos de disolución de la roca. Son depresiones más o menos circulares (en planta), con paredes escarpadas y fondo plano o en embudo. Se forman sobre terrenos horizontales y suelen presentar simas o sumideros que sirven de conexión entre las aguas superficiales y las subterráneas que circulan por el interior del macizo. El fondo suele encontrarse tapizado por una capa de material suelto procedente de las paredes o de la fracción insoluble de la roca, como por ejemplo, los minerales de la arcilla. En su forma y tamaño influyen muchos factores como puede ser la disposición de los estratos, horizontales o inclinados, si se ha originado por el colapso de la bóveda de una galería subterránea o por el hundimiento continuo del terreno a medida que progresaba la disolución de la roca, etc
 


lunes, 4 de marzo de 2019

Hornos de yeso


  

En las comarcas orientales de Huesca abundan los afloramientos de yesos, especialmente en el núcleo del llamado anticlinal Barbastro-Balaguer, una estructura kilométrica que recorre la zona con una orientación aproximada E-O, y en la que están asentadas localidades como La Almunia de San Juan, San Esteban de Litera o Alcampell.

 Horno yesero de San Esteban, con la cantera al fondo
 Desde la antigüedad el yeso fue una roca utilizada como material de construcción. En todos estos pueblos es todavía posible encontrar edificaciones construidas con sillares de yesos, perfectamente mimetizadas con el paisaje blanco y gris. Este material, también fue utilizado habitualmente como mortero, hasta su sustitución paulatina por el hormigón y el ladrillo.
            Debemos aclarar en este punto, que el término “yeso” en Geología hace referencia a un mineral o a una roca constituida por CaSO4.2H2O (sulfato de calcio hidratado), mientras que cuando nos referimos a “yeso” como material de construcción, nos referimos a un polvo formado por sulfato de calcio (CaSO4 anhidro) El paso pues de materia prima a material de construcción es obvio. Basta con extraer la roca, deshidratarla por calentamiento y posteriormente molerla hasta alcanzar el tamaño de grano deseado. Estas operaciones eran llevadas a cabo de forma artesanal en los hornos de yeso.
            En San Esteban de Litera existe un buen ejemplo de horno de yeso en la salida del pueblo en dirección a Peralta de la Sal por la comarcal A-2216, poco después de dejar atrás las piscinas, en una explanada situada a la derecha de la carretera. El horno es un edificio, parcialmente derruido, constituido por dos plantas, con la fachada de ladrillo y varias portezuelas en la parte inferior. Sobre la planta superior existen vestigios de un tejado. La construcción está situada en una pendiente, y al fondo se observa la cantera de la que se extrajo la roca en los periodos de actividad.


 Horno de yeso de La Almunia de San Juan, con la cantera detrás.
           
La fabricación del yeso comenzaba con la extracción de la roca en la cantera. Por lo general se barrenaba el frente de excavación y se introducían dos o tres cartuchos de dinamita (que por cierto, se almacenaba allí mismo, en una caseta cercana) Tras la explosión, los bloques de yeso eran reducidos a mallazos hasta alcanzar un tamaño transportable en carretillas de madera. Luego se colocaban en la planta superior del horno. La planta inferior se llenaba de madera por las portezuelas y se prendía fuego. Las altas temperaturas provocaban la deshidratación progresiva de la roca suprayacente, en un proceso lento que llegaba a durar un día, lo que obligaba a mantener encendido el fuego todo ese tiempo. La planta superior del horno estaba protegida de las lluvias por un tejadillo. Terminada la operación, se transportaban los bloques hasta Binéfar, a un molino ya desaparecido que ocupaba la actual carpintería Borraz. Allí el material era pulverizado y se vendía a granel o se ensacaba. 
En la zona existen vestigios de hornos muy anteriores. El de San Esteban, tuvo su última remodelación en los años 50. Su actividad cesó definitivamente en la década de los 60, momento en el que las grandes cementeras se hicieron con el mercado.



domingo, 3 de marzo de 2019

LAS SALINAS DE PERALTA

          Las salinas de Peralta son un conjunto de estanques artificiales a donde se conducía el agua subterránea y se la aislaba permitiendo su evaporación. Al abundar los yesos y rocas salinas por la zona, las aguas estaban cargadas de cloruros y sulfatos, de forma que las piscinas iban llenándose de sal que era explotada comercialmente, llegándose a alcanzar producciones de 5000 toneladas al año. Hay vestigios que apuntan a que en la zona ya existían explotaciones salinas en época romana.



             La gestión de una salina es sencilla, y se basa en el principio de que las distintas sales presentan diferentes solubilidades. En primer lugar el agua es bombeada y luego se canaliza por gravedad hacia estanques de poca profundidad denominados saladeras, donde se inicia el proceso de evaporación. A medida que la salmuera aumenta su concentración, se llega al punto de saturación de algunas sales distintas de la sal gema, como es el caso de los carbonatos y los sulfatos. Cuando esto sucede, las aguas de las saladeras son conducidas por tubos hacia estanques de evaporación secundaria denominados eras salantes, en las que se produce la precipitación de la sal gema. En el agua sobrante todavía quedas otras sales de una solubilidad aún mayor, por lo que es eliminada con el objetivo de obtener un producto lo más rico posible en cloruro de sodio. El agua sobrante contiene aún sales de potasio y de magnesio en disolución con lo que el proceso puede continuar para aprovecharlas en otros usos. 


viernes, 1 de marzo de 2019

Aljibes de la Litera y el Cinca Medio (Huesca)




Aljibe de Selgua
Partiendo por la mitad las comarcas de la Litera y Cinca Medio, existe una estructura geológica conocida como “Anticlinal Barbastro-Balaguer”. Se trata de un pliegue de dirección aproximada Este-Oeste en cuyo núcleo afloran yesos de edad oligocena, pero que en su flanco Sur abundan las areniscas en capas con fuerte pendiente hacia el sur. Estas areniscas han originado un relieve característico en Cuestas y Hog-Backs. Este hecho, unido a la escasa dureza de la roca, han posibilitado desde hace cientos de años la construcción de depósitos para almacenar el agua de lluvia que resbala por la roca. Son los aljibes que pueden encontrarse en las afueras de localidades como San Esteban de Litera (con más de cuarenta aljibes), La Almunia de San Juán, Selgua o Albelda.
Aljibe de Perera (San Esteban)
Aljibe Campián (La Almunia de San Juan)
Los aljibes están situados al pie de las rocas de superficie ancha y recogen el agua de la lluvia mediante pequeños canales excavados a pico y pala que recorren los estratos de arenisca, optimizando al máximo la escorrentía y conduciendola hacia el receptáculo, el cual es siempre de forma rectangular y tiene unas medidas que van de 4 a 25 metros de largo, de 1.5 a 5 metros de ancho y de 0.5 a 2.5 metros de profundidad, aproximadamente. Se accede a los aljibes por medio de unas escaleras ubicadas en uno de sus extremos. A veces, llevan adosado un abrevadero para los animales o bien tienen una pequeña concavidad (cadolla) para poder extraer el agua con mayor comodidad. Los aljibes requerían un mantenimiento adecuado y unas limpiezas periódicas para poder garantizar una conservación del agua en buen estado. La mayor parte de los aljibes fueron construidos en la época de dominación musulmana (siglo XIII), aunque los hay de época romana. 





lunes, 25 de febrero de 2019

Extracciones de áridos

Los áridos se obtienen de depósitos sedimentarios tales como conos de deyección, depósitos de ladera, cauces fluviales y terrazas fluviales. Por su gran impacto,  las graveras en los cauces están prohibidas, pero no en las terrazas fluviales.
Gravera abandonada en las terrazas inferiores del Cinca
 Aunque ya no se extraen áridos en el cauce del Cinca, sigue habiendo graveras en sus terrazas fluviales inferiores como ésta de Castejón del Puente. El impacto en el bosque de ribera es evidente.
El consumo de áridos es alto, alcanzándose en España los 5,7 Tm/habitante y año. De ellas, el 75% se dedica a obras públicas y el resto a materiales para la construcción.

domingo, 24 de febrero de 2019

Pozos de agua



Además de los típicos pozos verticales, en la comarca del Cinca Medio (Huesca) se construían galerías horizontales subterráneas en capas porosas de arenisca para drenar el agua subterránea. Estos pozos también recogían el agua de lluvia de una zona extensa por lo que eran puntos importantes en el abastecimiento de agua de boca y para el ganado.
La utilización de los recursos geológicos para el aprovechamiento del agua es una constante en las comarcas orientales de Huesca. La existencia alternancia de areniscas (permeables) y arcillas (impermeables) favorece la circulación horizontal del agua subterránea en la zona de la depresión del Ebro, lo que a su vez posibilitó la construcción de pozos y galerías.
Recientemente se han rehabilitado varios de estos pozos en Monzón.

jueves, 21 de febrero de 2019

Desprendimientos (Monzón)




Al sur del anticlinal, donde arranca la Depresión del Ebro, afloran rocas de edad miocena dispuestas en estratos horizontales. La erosión más acelerada de las lutitas deja colgando las rocas más duras y se producen desprendimientos. Este problema afecta al casco urbano de localidades como Monzón (Huesca)

En las muelas o sasos que rodean a Monzón pueden observarse rastros de desprendimientos de bloques antiguos y actuales. En la  meseta donde se enclava el castillo se han colocado mallas y muros de contención. 

Muros de contención y mallas para paliar los desprendimientos en el monte del castillo de Monzón



miércoles, 20 de febrero de 2019

LA PÉRDIDA DEL SUELO: EROSIÓN Y SALINIZACIÓN


Suelo salinizado. Sólo crecen ejemplares de "Salicornia"

 Los suelos constituyen el soporte de la biosfera en los medios continentales y son, por tanto, un recurso de primer nivel para la humanidad ya que son el soporte sobre el que se desarrolla la agricultura, ganadería y las masas forestales. Paradójicamente el suelo es uno de los recursos naturales sobre el que existe menor preocupación. Un incendio, por ejemplo, puede causar una enorme alarma social debido a la desaparición de espacios naturales y de árboles, pero rara vez se cae en la cuenta de que al desaparecer la cubierta vegetal la escorrentía superficial pude hacer estragos en el suelo, y por tanto imposibilitar la recuperación futura de la masa forestal.



Suelo erosionado

    Los suelos pueden verse alterados por causas naturales, tal es el caso de un cambio climático que hiciese desaparecer la vegetación de una zona, pero en épocas históricas ha sido la acción humana la que sin lugar a dudas ha producido un impacto mayor en los recursos edáficos. En zonas con pendientes incluso moderadas, la deforestación o los incendios forestales traen consigo la desprotección de los suelos y mantos de alteración, que irremediablemente desembocarán en su rápida erosión por la escorrentía superficial. Si la región cuenta con un clima donde las lluvias torrenciales sean frecuentes, el proceso se verá acelerado tal como sucede en los climas mediterráneos. Si la zona es llana, la acción de la escorrentía superficial será irrelevante, pero las partículas sueltas del suelo serán presa fácil de la deflacción eólica.



Barranco aterrazado (val) como medida contra la erosión.

            La ganadería también puede suponer un factor importante en la degradación de los suelos, cuando los terrenos de pasto son sobrepastoreados superándose la capacidad del medio para regenerar la cobertera vegetal. El sobrepastoreo ha constituido un problema importante en zonas áridas y semiáridas tales como el Sahel y zonas de la península ibérica como Monegros.
    
           También han existido y existen un buen número de prácticas agrícolas encaminadas a conservar el suelo y a minimizar en lo posible la erosión. En muchas zonas los agricultores han llevado a cabo sus roturaciones siguiendo las curvas de nivel, dificultando así la escorrentía y favoreciendo la infiltración. En amplias áreas de la depresión del Ebro se ha cultivado tradicionalmente en los fondos de barrancos sobre los que previamente se han construido pequeños aterrazamientos que detienen los sedimentos, y han originado así un paisaje característico en vales o valles de fondo plano escalonados.


Regadíos abandonados por la salinización del suelo

    Otro grave problema para nuestros suelos y para la producción agrícola futura es la salinización.
    La salinización puede deberse a intrusión de agua marina en los acuíferos continentales o a la excesiva adición de sales en los abonos agrícolas. Pero aquí, el problema es otro.

    Las arcillas del mioceno de la depresión del Ebro sobre las que se han instalado regadíos la segunda mitad del siglo XX son ricas en sodio. El riego en verano provoca el ascenso por capilaridad del agua que ha disuelto la sal del interior del suelo y la evaporación de la misma. La sal cristaliza en superficie… se ha producido la inversión de los horizontes A y B y el suelo queda salinizado.
    Donde las rocas se disponen horizontalmente, puede verse los efectos de una mala práctica del regadío: Parcelas abandonadas por salinización del suelo donde ya sólo crecen ejemplares de Salicornias.
    Por la lenta regeneración del suelo, éste debería ser considerado un recurso no renovablee y ser cuidadosamente conservado.

Regadío abandonado por salinización del suelo



viernes, 16 de febrero de 2018

Minas de Manganeso




Esta romántica imagen de una mina abandonada, corresponde a una de las explotaciones de Manganeso que existieron en Estopiñán (Huesca) El manganeso fue utilizado principalmente en la industria siderúrgica y en la fabricación de pilas secas.

A diferencia de otras zonas de Aragón, donde se han rehabilitado minas abandonadas con fines turísticas y culturales, las viejas explotaciones mineras de esta zona de Huesca están completamente abandonadas.

Al lado existen grandes minas activas a cielo abierto donde se explotan ofitas para terraplenes de carreteras y ferrocarriles.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Hornos de cal

La cal ha sido un material de construcción muy utilizado antes de la aparición del cemento. La llamada cal viva está constituida por óxido de calcio, y se ha obtenido tradicionalmente por calentamiento a unos mil grados centígrados de rocas que contuviesen carbonato cálcico, generalmente calizas, consiguiéndose la rotura del carbonato de calcio en óxido de calcio y dióxido de carbono.
En la comarca de la Litera existen restos de hornos de cal en Gabasa y Baells, aprovechando las calizas eocenas de los alrededores.

Horno de cal cerca de Gabasa


El pozo se llenaba de bloques de caliza y se tapaba el conjunto con bloques de arenisca. Por último, los huecos eran llenados de leña y se prendía fuego a la madera. El fuego era alimentado durante unos tres días hasta que la caliza se transformaba en cal viva que se extraía una vez enfriada.

lunes, 12 de febrero de 2018

Capturas fluviales: el barranco de La Clamor

Los ríos no se encuentran aislados en la naturaleza, sino que se reúnen en redes de drenaje, constituidas por el río principal más los afluentes y subafluentes. La red fluvial es por tanto, el conjunto de cauces que drenan o evacuan las aguas llovidas en un área, que recibe el nombre de cuenca hidrográfica. Las cuencas tampoco se encuentran aisladas. Una región está dividida en un mosaico de cuencas hidrográficas adyacentes entre sí. Las separaciones entre ellas son zonas elevadas, crestas montañosas a veces, que reciben el nombre de divisorias hidrográficas.   

Red de drenaje de la margen izquierda del Ebro en las comarcas orientales de Huesca. La Clamor y sus tributarios están en plena expansión debido a su mayor poder erosivo.

Las cuencas hidrográficas tienden a aumentar su área  por la erosión remontante de las cabeceras de sus ríos, torrentes y barrancos; pero esta expansión debe realizarse a costa de las cuencas vecinas, que también intentan la expansión. Se produce de este modo una competencia por conquistar terreno a las vecinas, y en ella gana la cuenca cuya red presente una erosión lineal más intensa en las cabeceras, es decir, que tenga pendientes mayores en los tramos altos. A igualdad de pendientes, la cuenca cuya diferencia de alturas entre cabecera y desembocadura del colector sea mayor, crecerá a costa de las vecinas. 
En algunas ocasiones un río con erosión muy activa puede hacer retroceder su cabecera, desplazando la divisoria sobre una cuenca vecina, hasta que en un momento dado la cabecera llegue a encontrarse con el cauce de otro río cuyo cauce circulaba a mayor altitud. A partir de ese momento, las aguas del segundo río se desviarán desde el punto de intersección y pasarán a circular por el primero. El punto donde las aguas han cambiado de dirección se denomina codo de captura. El tramo de río abandonado por el que ya no circula agua constituye un valle muerto o valle fósil. El proceso general se denomina captura fluvial. La fisiografía que caracteriza a las capturas fluviales, son recorridos absurdos, curvas cerradas en los cauces y valles fósiles.
En la zona del Bajo Cinca y Litera existe un magnífico ejemplo de captura fluvial sucedida en tiempos recientes. El escalonamiento de las terrazas del Cinca indican que el río ha sufrido un proceso “standard” de encajamiento y desplazamiento progresivo hacia el Oeste, de forma que el Cinca ha desarrollado un valle cada vez más occidental y cada vez más encajado, habiéndose desplazado unos 12 Km hacia el Oeste desde finales del terciario y habiéndose hundido en el terreno unos 190 metros (distancia y altura éstas, en las que se encuentran las terrazas más antiguas del Cinca, correspondientes al Pleistoceno inferior) 
Sin embargo, más hacia el Este, se detecta una “anomalía” consistente en la existencia de niveles de terrazas antiguas, que se correlacionan estratigráfica y litológicamente con las de Almacellas, y asignadas ambas al río Noguera Ribagorzana. Significa esto que a comienzos del Pleitoceno el Noguera Ribagorzana divagaba por un amplio valle, paralelo al Segre que desembocaba en el Cinca, en las proximidades de donde hoy se sitúa Fraga. El curso del Noguera Ribagorzana en este periodo transcurría aproximadamente por el trazado del actual Barranco de La Clamor. Posteriormente al depósito de la terraza antes citada se produjo la captura fluvial del Noguera Ribagorzana por el Segre, lo que generó en el primero un giro de 90 grados con respecto a su posición anterior. 
Cauce de "La Clamor" entre Vencillón y Pla de la Font

A partir de ese momento comenzó la incisión y el desmantelamiento por parte de La Clamor y sus afluentes de los sedimentos fluviales, y del terciario subyacente existente entre los valles de los dos ríos. Una erosión mucho más efectiva y rápida que la realizada por sus dos ríos vecinos, lo que puede producir en un futuro cercano, paradojas del destino, la recaptura de ambos ríos por el humilde arroyo de La Clamor. 
En efecto. En relación con la mayor importancia y velocidad de la erosión en la cuenca de drenaje del Barranco de la Clamor, es importante poner de manifiesto la pequeña magnitud, tanto en altura (del orden de 10 metros o incluso menor) como en proyección horizontal (del orden de 200 metros e incluso menor), del relieve por cuya cima pasa la divisoria hidrográfica de las cuencas del Cinca y de La Clamor. Por lo tanto puede preverse una posible y futura captura entre ambos. ¿Cuál será el sentido de la captura? Todo parece apuntar a un desplazamiento del Cinca hacia el barranco de La Clamor, principalmente por la mayor velocidad de erosión lineal y por tanto más rápido encajamiento de este último. Esta tendencia se ve favorecida por la dirección NO-SE que tienen los afluentes de la margen derecha de La Clamor, y el sentido ascendente en dirección hacia Monzón.
La erosión remontante en la cabecera de La Clamor, puede en un futuro cercano desencadenar otra captura relevante: la del Noguera Ribagorzana. De esta forma en Noguera dejaría de ser afluente del Segre, pasando a verter sus aguas el Cinca.

Red de drenaje de la margen izquierda del Ebro en las comarcas orientales de Huesca. La Clamor y sus tributarios están en plena expansión debido a su mayor poder erosivo.

sábado, 10 de febrero de 2018

Congostos y cañones

 Los cañones son valles de paredes verticales producidas por el paso del agua en macizos montañosos. En general se aplica el término cañón o garganta a las entalladuras producidas por ríos o cursos de agua más o menos perennes, mientras que se habla de barrancos a las esculpidas por cursos de agua no permanentes, teniendo su origen en la escorrentía generada por tormentas o deshielos. En las comarcas orientales de Huesca los barrancos son llamados “congostos”.
          
En la Litera existen tres magníficos ejemplos de cañones. El Congosto de Baldellou, que corta un macizo de calizas eocenas ricas en alveolinas y otros fósiles, próximo además de una bonita discordancia angular.
El “barranc” de Gabasa, situado al lado mismo del pueblo y originado por el nacimiento del Sosa, que se encaja en calizas cretácicas. Por último, el congosto de Calasanz originado por un afluente del Sosa sobre calizas, también cretácicas.